Reseña del Drácula Moderno
PRÓLOGO No existe un monstruo más aterrador que el que lleva cada ser humano en su interior. Ni el vampiro de Transilvania, ni el lobo que aúlla a la luna, ni los espectros que rondan por los pasillos vacíos son tan complejos, tan contradictorios y tan capaces de bien y de mal como el hombre cuando se enfrenta a la necesidad de sobrevivir. El Drácula Moderno no es una historia de terror gótico, aunque toma prestado el símbolo del más famoso de los vampiros para hablar de algo mucho más profundo: la forma en que nos alimentamos unos de otros, de nuestras emociones, nuestras debilidades y nuestras esperanzas. Es la historia de un personaje sin nombre fijo —o con tantos nombres como identidades ha tenido que adoptar— que habita un lugar de encierro, un microcosmos donde las reglas son impuestas desde arriba y donde la libertad se consigue no con llaves, sino con la astucia, la capacidad de escuchar y la voluntad de adaptarse a cualquier circunstancia. Juan Carlos...